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¿ALGUNA VEZ AMASTE A ALGUIEN? PARTE II


Pasaron casi 8 meses de la última vez que hablé de esto. El tiempo pone todo en su lugar. Si de algo estoy seguro es que todo lo que aquella vez pensé siguió su rumbo de manera tal que hoy puede que llegue el momento de tirar papel picado al aire. Pareciera que el pichón deja el nido y se lanza a las desventuras de animarse a dejar que lo quieran.


Me voy a dar el permitido de descargarme en este espacio (para eso está) de manera moderada, ya que si lo pongo en las palabras que creo correspondiente, puedo sonar arrogante, desabrido, arbitrario, pedante, etc. Como bien dije antes, el tiempo tiene esa cualidad de, para bien o para mal, poner a todos y todas en su lugar. Es menester que lo sepamos suministrar, que podamos amoldarnos a ser capaces de jugar con él para siempre tenerlo de nuestro lado. Según yo, la ansiedad es el primer enemigo de nuestra personalidad. Admiro profundamente a quienes la controlan. "No sé lo que quiero pero lo quiero ya" dijo Luca hace muchísimo tiempo, y a veces siento que me lo escribió para mí. Dicho esto, hay un personaje que es el protagonista de todo esto, alguien a quien aprecio mucho pero me es sumamente difícil entender. Tal vez porque estamos cortado por cuchillos distintos. Lo conozco tanto que hasta creo no poder descifrar su forma de actuar, pues no tiene cualidades que lo hagan diferente a los demás, no existe ese algo que lo haga especial. Es la persona más reacia si de amar hablamos. De esos tipos que le temen al compromiso, a las ataduras, de los que prefieren ser odiados a ser queridos. Más de una vez lo vi correr y escaparse de tipas que estaban dispuestas a prestarle su vida y su corazoncito un rato. Ahora bien, ellas si lo ven con otros ojos, como si tuvieran una piel particular. Tal vez era verdad eso que decían que a ellas les gustan "los payasos y la pasta de campeón". 


Encandilado ando

Honestamente así lo veo. Como que se ataja del brillo que lo sedujo. De un tiempo a esta parte todos los juicios que tenía yo para con él se esfumaron en un segundo. Pasó de correr a dejarse atrapar. Pasó de no querer saber nada a querer saber todo, pero por suerte, de a poco. La tipa no es la más brillante, o la más monona, no se las daba de la más linda con todos, y hasta de a ratos, yo pensé que ella no tenía intenciones de nada. Por suerte algo cambió. 

Yo creo que él todavía busca un por qué. No soy de pedir explicaciones en lugares que no me competen, pero en este caso sucede algo demasiado particular. No entiendo cómo él se quedó ahí. Cuidado, jamás me tomaría el atrevimiento de ser yo quien diga a alguien más lo que debe o no hacer, por ende todo siguió fluyendo mientras yo me sentaba en la platea y observaba. Hace rato le hago a él la misma pregunta: ¿Qué hizo ella para que te quedes? Puesto que casi siempre era él quien tiraba de la soga para que la cosa avance. No necesariamente todo tiene una explicación. El tiempo pasó, corrió agua por debajo del puente. 

Uno jamás va a llenar los zapatos de otro. Nunca, bajo ninguna circunstancia, podrá calzarse la pilcha de otro y juzgar con ojos ajenos una situación. He aquí esta situación: de a poco, a trabajo de hormiga, ella se convirtió en Ella (todavía estoy buscándole el apodo adecuado). El tipo le vio ese aura que la convierte en la distinta, eso que la hace destacar de las otras.

Es momento de explorar

Todavía futurología no hago, pero en lo que a mí respecta, esto puede marchar sobre ruedas. Todo ese prejuicio debe quedar atrás ahora. Llegó el momento de desatarse y ver qué pasa. Tal vez todo esto expresado acá termine en nada, tal vez no funcione, tal vez sea una decisión errónea para él, pero... ¿Y si está germinando algo especial? Cómo no aprovechar lo que venga. Es momento de explorar en tierra incógnita. El camino está allanado. 

Si el protagonista de esta historia lee esto se estará enterando ahora que tengo para con él cierta admiración. Lo estaré esperando al final del camino para festejar con él si la cosa termina en buen puerto, y si no pasa, también estaremos para amortiguar la caída, lo que pase primero, chi lo sa...


Dedicada a Mr. Manteca y su brujita.

Adieu!











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