Esperando que eso que hace tanto tiempo te quita el sueño se resuelva para así volver al descanso. Yacer, abandonado de recuerdos que te rajan el corazón. Embalsamado en un molde de vida plagado de esos virulentos que escupen su veneno.
En manos de aquellos leales tus tesoros delegaste.
Si es verdad que hubo un tiempo en que toda impaciencia era gracia para poder reír, hoy te ves abandonado en tu mundo plagado de tus desventuras ¿Cuanto más vas a esperar para dejar de dar portazos a tu vida y destinarla a eso que quieres lograr?
Esto es todo tan efímero, que se te escapa como agua por las manos, dura todo tan poco, que la adversidad te parece eterna. Es tan eterna que provoca un placer esplendoroso, estremecedor en tu ser interior.
Entonces, ¿Qué esperas? Si sos vos el que se impide dirigir tu vida a eso que crees que será fortuito en tu futuro, para lograr descubrir ese paraíso que tanto atesoramos, una vez que lo encontramos.
Octubre 2017.
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